Características y resumen del Relato de un Náufrago

A continuación haremos un resumen del Relato de un Náufrago, escrito polémico que desató una de las más recordados problemas políticos en Colombia y condenó al exilio al maravilloso escritor Gabriel García Márquez ya que un Náufrago de la Marina que duró diez días a la deriva, vuelve a tierra y cuenta la realidad de muchas cosas.

Resumen del relato de un náufrago

Resumen del Relato de un Náufrago

El libro Relato de un Náufrago es un libro novelístico del género ficción publicado por Gabriel García Márquez en el año 1982. Este reportaje narra la historia de Luis Alejandro Velasco Sánchez un náufrago que luego de un accidente queda a la deriva durante diez días en los que no come ni bebe nada.

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Luego de esta loca anécdota es considerado Héroe de Colombia. Es un maravilloso relato pero por ser distribuido por un diario quedó olvidado, la publicación de esto obligó a que su autor tuviera que exiliarse en París.

Acerca el autor

Gabriel García Márquez nació en Colombia el 06 de marzo de 1927, fue un escritor y periodista colombiano bastante famoso. Recibió el premio Nobel de Literatura en el año 1982. La mayoría de sus obras eran bastante famosas pero lo que lo llevó a la fama directamente fue la de Cien Años de Soledad

Se dice que su género literario se inclinaba mucho al realismo mágico. Fue famoso por su creatividad a la hora de escribir y por su profunda amistad con Fidel Castro destacando en la literatura y la política. Muere en la Ciudad de México el día 17 de abril de 2014 con 87 años de edad a causa de un cáncer linfático que le fue diagnosticado en 1999.

La historia de esta historia

La historia que se narra en la novela trata de que una tormenta hizo naufragar a un destructor de la Marina de guerra colombiana. Aunque en un principio las búsquedas fueron incesantes, al no conseguir sobrevivientes estos fueron declarados muertos ante la tristeza de todos los familiares y del ejército colombiano.

Pero días más tarde aparece Luis Alejandro Velasco, un joven de 20 años, con su cara de inocencia destruida por el cansancio diciendo que había permanecido diez días a la deriva, sin comer ni beber absolutamente nada solo flotando sobre una balsa. De inmediato es nombrado héroe de la patria y recibe miles de felicitaciones y entrevistas.

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Resumen capitulo a capítulo

Luego de haberse presentado el sobreviviente va a la sala de redacción de un periódico colombiano con la idea de contar su verdadera historia, pero poco a poco sin que los tintes políticos y publicistas lo deformen y cambien todo a conveniencia. Así conoce a un joven periodistas que resulta ser Gabriel García Márquez a quien pudo contarle todo.

El autor cuenta que se reunían por seis horas diariamente y luego de transcurridos 20 días logró reconstruir la historia del hombre, este había dado muchos detalles y Gabo pudo escribirlo todo, sabia que era una maravillosa historia, pero no sabía si los lectores la creerían. Es una historia totalmente maravillosa, se publico por capítulos en catorce días seguidos y el éxito fue total.

Lamentablemente todo esto se convirtió en una denuncia política y muchos problemas en el país lo que destruyó la gloria que había alcanzado el náufrago y envió por siempre al exilio al joven autor. A continuación mencionaremos el tema del que trataba cada uno de los capítulos:

Capítulo 1

Luis Alejandro Velasco se encontraba navegando por Alabama, en los Estados Unidos, a bordo del destructor colombiano de nombre Caldas, estaban en este lugar porque el barco tenía algunos problemas que debían ser reparados, planeaban quedarse en este lugar por alrededor de 8 meses ya que el barco necesitaba algunas reparaciones.

Resumen del relato de un náufrago

Luego de ver algunas películas relacionadas con problemas dentro de ejércitos militares y en la que se notaban muchas tormentas, decide que abandonaría al regresar a su pueblo abandonaría la Marina. El barco zarpó y el marinero no logró dormirse porque recordaba las tormentas que había visto en las películas y sentía mucho miedo.

Como eran mis compañeros en el mar

Ya los demás marineros y Luis Alejandro tenían 8 meses en Alabama ya que estaba reparando el destructor pero además estaban recibiendo entrenamiento especial para mejorar sus habilidades en guerra. En este lugar estos tenían una vida relativamente normal, tenían tiempo de salir, tener novias, beber y bailar. Luis tenía una novia llamada Mary Address.

Unos días antes que el barco zarpara, Luis, sus amigos y su novia fueron al cine y vieron la película “El Motín del Caine” en la que se muestran imágenes de algunas tormentas contra barcos y esto los asustó tanto que él y Ramón Herrera, quien era su mejor amigo decidieron dejar la Marina apenas regresaran a su país. Este no lograba dormir por algunas noches y menos cuando por fin el barco zarpa donde sus temores se acentuaron.

Los invitados de la muerte

Cuando el barco zarpó Luis de inmediato olvidó a su novia y solo pensaba en lo que le deparaba su encuentro de cara al furioso mar, sabía que la ruta del Golfo de México estaba embravecida en estas fechas y esto no dejaba que Luis conciliara el sueño ni tuviera tranquilidad. El teniente del barco se llamaba Jaime Martínez y fue el único que murió en el accidente.

El camarote de Luis, lo compartía con su tocayo Luis Rengifo quien era su amigo, era un hombre estudioso y bromista quien acababa de contraer nupcias. Este comenzó a hacer bromas sobre el miedo de Luis Alejandro sobre el mar diciéndole que si se mareaba el mar también lo haría y esto lo que hizo fue acrecentar los nervios de Luis.

Capítulo 2

El miedo de Luis Alejandro permaneció por los primeros días de navegación, pero fue cesando ya que el barco se deslizaba lentamente y no había signos aparentes de tormentas letales. Comenzó a conciliar el sueño con más facilidad y ya se sonreía de las bromas que hacían sus amigos.

Pero un trágico día el barco comenzó a tambalearse, primero lentamente hasta que llegó a dar fuertes sacudidas que revivieron todos los temores de Luis Alejandro, todo el personal del barco recibió la orden de dirigirse a babor y en medio del alboroto el joven marinero subió agarrándose fuertemente de las barandas, pero antes de que pudiera siquiera darse cuenta ya se encontraba en el agua.

Mis últimos minutos a bordo del barco lobo

Ya llevaban varios días navegando y como el barco mantenía un paso lento y constante así como una suavidad relajante lo que hizo que los temores de Luis desaparecieran. Como el barco se agitaba bajo la marea, uno de los tripulantes, Miguel Ortega se mareaba constantemente y pasaba parte del tiempo vomitando.

Finalmente superan el Golfo de México y Luis Alejandro comienza a sentir el mareo de las olas del Caribe por lo que sus temores vuelven y se lo comenta a su amigo y tocayo, pero este le dice que están en un barco lobo, el cual es el más resistente de la línea de los navíos y nada les puede pasar, pero él no deja de pensar en aquella película.

Empieza el baile

A la medianoche del 27 eran cada vez más fuertes los movimientos y tambaleos del barco por lo que reciben la orden de dirigirse a babor para hacer contrapeso y estabilizar el barco, pero, aunque todos estaban tranquilos obedeciendo órdenes, Luis sentía mucho miedo y un presentimiento de que todo iba a salir mal.

Le tocó hacer guardia con sus compañeros y noto que el mar estaba totalmente picado, uno de ellos, Miguel Ortega, es quien fallece porque salió a hacer guardias francamente descompuesto luego de vomitar en repetidas oportunidades. Nadie descansaba en estos momentos, el movimiento del barco era cada vez más fuerte porque a pesar de que había un buen tiempo las olas que azotaban cubierta eran realmente enormes.

Un minuto de silencio

El mejor amigo de nuestro náufrago se dio cuenta de que el barco se hundía y de inmediato dio la voz de alarma, todos comenzaron a alarmarse y se dio la orden de subir a babor entre gritos y lloros, pero en un momento todos simplemente se sujetaban de las barandas mirándose en silencio. El capitán dio la orden de colocarse los salvavidas.

Y en este momento una gran ola los golpeó y los arroja directamente al mar, fue demasiado rápido, no dio tiempo de pensar ni entender lo que había ocurrido hasta que se da cuenta que no hay nada más que agua y ve al Caldas que sale tras una ola aun goteando, allí comprendió lo que realmente pasó.

Capítulo 3

Cuando cae al mar lo primero que hace es tomar una de las cajas de mercancía del barco para mantenerse flotando, lo primero que se le vino a la mente fue que el barco se había hundido pero logro visualizarlo. Vio dos balsas flotando y supo que serían una salvación momentánea por lo que nado hacia ellas.

Pero una fue desaparecida por una ola así que opto por la otra a la que logró llegar y vio a cuatro de sus compañeros que aun estaban con vida en el mar, estos intentaron llegar a la balsa pero no sabían muy bien nadar y lamentablemente murieron ahogados. Luis Alejandro intentaba darse ánimos pensando que pronto vendrían a rescatarlo.

Viendo ahogarse a cuatro de mis compañeros

El Caldas estaba a una distancia de alrededor de 200 metros de él pero debido a las fuertes brisas y olas era imposible alcanzarlo, pero noto que habían muchas cajas de cargamento del barco por lo que se sostuvo de una intentando entender lo que había ocurrido y pensando que hacer, se dio cuenta que solo los había tumbado una ola.

Noto la presencia de unas balsas y nado hacia ellas, así que cuando una fue alejada por una ola, optó por la otra de inmediato y así noto a sus compañeros, Eduardo y Amador estaban juntos uno agarrado del otro, Ramón flotaba en el agua al igual que Luis, pero, aunque Luis Alejandro trato de remar hacia ellos fue imposible y fueron hundiéndose primero Ramón, luego Eduardo y Amador y finalmente Luis Rengifo quien se hunde por el desespero tres metros antes de llegar a la barca.

Solo en el mar

Esto había sido para él un golpe duro, pero era un tipo fuerte por lo que imaginó que son cosas que ocurren y que no era demasiado grave y pronto vendrían a rescatarlo dejando esto como un desafortunado episodio. Comenzó a notar que llevaba aun con el y noto en su reloj que eran las 12:00.

También poseía todavía la llave de su locker, un anillo de oro, su cadena de la virgen del Carmen y algunos recuerdos de sus compras con Mary Address a quien recordó con cariño. Cayendo se había hecho una herida en la pierna que ya no sangraba, pero aun dolía muchísimo.

Capítulo 4

Luis Alejandro trataba de calmarse a sí mismo pensando que pronto vendrían por el, que no había razones para preocuparse tanto. Ya tenía planeado que hacer cuando llegaran los aviones en su búsqueda, se pondría de pie en la balsa, se quitaría la camisa y la agitaba mientras gritaba, pero lamentablemente pasaron varias horas y nada que aparecía nadie en su rescate.

Cayó la noche y sintió un poco de miedo ya no hacia mas que ver el reloj y observar la osa menor, notó que su balsa avanzaba cada vez más pero no sabía qué dirección estaba siguiendo. Las horas pasaban, no durmió ni un poco y cuando salía el sol vio que se dirigía un avión hacia el.

Mi primera noche solo en el Caribe

Cada vez más pasaba el tiempo y Luis se desesperaba, la balsa no dejaba de moverse, pero el sabía que era hacia el Caribe porque era improbable que el mar lo arroja hacia la costa, pero siguió dándose ánimos mentalmente de que pronto llegarían por él cuando no lo vieran en el destructor.

La brisa cada vez era más fuerte y no podía olvidar como su compañero y amigo Luis Rengifo le pedía ayuda mientras estaba en el agua, como le indicaba hacia donde remar para salvarlo, pero el viento no se lo permitía. La brisa se detuvo de golpe, todo quedó en silencio, no había ningún avión cerca.

La gran noche

Luis esperaba con fe que alguien viniera al rescate, no paraba de ver al cielo en busca de aviones, pero solo anocheció y lo único que podía ver eran las estrellas, trato de estudiarlas para tratar de entender donde se encontraba, pero todo esto fue en vano y a cada momento se desesperaba más.

Se sentó en el borde de la balsa, aunque sabía que esto era un error, pero se sentía mejor alejado de las bestias que nadaban por debajo de su balsa. Miraba el reloj a cada instante sintiendo que en cualquier momento aparecería el avión de rescate, pero nada llegaba, pensó hasta en arrojar el reloj al mar, pero no lo hizo y continuó mirando la hora.

Luz de cada día

Cuando amaneció se dio cuenta de que estaba muy cansado, no había dormido nada y le dolía el cuerpo, la piel y la cabeza. Se pasó la madrugada estudiando las estrellas, esperando el avión y mirando el horizonte a ver si lograba vislumbrar un barco en las inmediaciones, pero nada pasaba.

Ya estaba desesperado, se acordó del Caldas y supo que ya a esta hora estaría desayunando, y recordó que no había comido nada en horas, sintió hambre. El sabía que si en ese momento hubiera estado en su camarote no hubiera pasado nada de esto y supuso que esto era por su mala suerte, lo que le dio aún más miedo ya que no sabía qué esperar.

Un punto negro en el horizonte

Luis ya se encontraba muy cansado, ya no quería ni ver el reloj y no esperaba nada, solo yacía inmenso en sus pensamientos, en el recuerdo de su patria, le gustaba pensar que sus compañeros no habían muerto sino habían sido rescatados por alguien y ese alguien quizás vendría por él.

Aún sumido en sus pensamientos y con la mirada perdida en el horizonte logró vislumbrar un punto negro que se acercaba a él con toda velocidad y este hizo lo que tenía planeado cuando sucediera esto. Se quitó la camisa y comenzó a intentar llamar la atención.

Capítulo 5

Luis Alejandro había recobrado sus esperanzas, vio el avión que pasaba sobre él y no paraba de agitar su camisa para atraer su atención, pero el avión no estaba tan cerca como él lo había pensado y desde esta altura era imposible que lo hubiera notado, pero pasó un segundo avión también a toda velocidad.

Luego pasó un tercer avión más cerca pero tampoco se detuvo y ya en ese momento perdió nuevamente las esperanzas y el miedo regreso. Ya tenía sed y mucha hambre. En la noche se le acercó un amigo suyo que le dijo dónde estaba el puerto, el remo rápido hasta este lugar pensando que por fin se iba a salvar.

Yo tuve un compañero en la balsa

El avión no había pasado tan cerca como él había sentido y sabía que no lo iba a poder ver. Se sintió triste nuevamente, mojo un poco su camisa y se la puso sobre la cara para intentar calmar la sed que cada vez era más fuerte, además el sol alumbraba tanto que ya sentía dolor hasta en sus huesos y se le dificulta respirar.

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Al mediodía sintió nuevamente su salvación, un avión volaba mucho más cerca de él y noto que estos era guardacostas que llevaban binoculares, volvió a agitar su camisa, este avión dio unas tres vueltas por el mismo lugar, pero luego se fue.

Él pensó que volverían pronto por el, pero nada ocurrió. Sin embargo, sus esperanzas habían sido renovadas y comenzó a remar hacia el lugar de donde provenía el avión, pero tuvo que dar un salto hacia el centro de la balsa porque pudo ver una aleta de tiburón rondando.

Los tiburones llegan a las cinco

Poco a poco iban llegando más tiburones, pero luego que llegara la noche se fueron, estuvieron en este lugar como acechando buscando alimento y él se quedó inmóvil, pero sabía que mañana volverían a la misma hora. Pese al miedo y desesperanza, pudo observar uno de los anocheceres más hermoso que había visto.

En el mar era enorme la cantidad de peces que había, el agua era clara y podía ver sus colores y sabía que era capaz de todo por solo comer un bocado, ya tenía dos noches acompañado del hambre y la sed y esto no parecía tener fin. No había dormido nada, pero sacaba fuerzas para nadar hacia la Osa Menor.

Un compañero en la balsa

Ya era de madrugada cuando la sed y el cansancio comenzaron a ser insoportables, se acostó en la balsa y estaba dispuesto a dejarse morir, pero vio a uno de sus compañeros en el destructor, Jaime Manjarrez con él en la balsa, este sonreía y le mostraba dónde estaba el puerto, al principio sintió que era un sueño, pero aun despierto estaba allí así que se atrevió a hablarle.

Conversaron un poco y este le preguntaba porque no había bebido un poco de agua, le indico por donde estaba el puerto y como llegar a Cartagena y como vio las luces comenzó a remar como desesperado a ese lugar, pero en un momento recobró la cordura y noto que remaba hacia las luces de un nuevo amanecer.

Capítulo 6

Llego el dia numero tres y siguió igual que los días anteriores, tenía hambre, sed y no sabía exactamente que dia era porque estaban en febrero y sabía que este mes era más corto.

Seguía apareciendo la alucinación de su amigo Jaime Manjares con quien hablaba pero siempre desaparecía dejándolo solo.

Sentía ganas de morir pero la única manera para volver a la vida era pensar en cosas a las que le temía o cosas peores que las que estaban viviendo como los caníbales.

Ya habían pasado cinco días cuando vio muchas gaviotas volando sobre la balsa esto revivió su fuerza y sus esperanzas por lo que comenzó a remar.

Un barco a la vista y una isla de caníbales

Luis marcaba los días en el interior de la balsa pero coloco dia 29, 30 y 31 olvidándose que estaban en febrero asi que dejo de marcarlos para no confundirse más. Ya no podía recibir más sol en el cuerpo, tenía ronchas, ampollas y le ardía con cada movimiento, además respirar se le hacía muy complicado por la sed que tenía, en cada bocanada de aire sentía ardor en su garganta y su pecho.

No lo pensó más y tomó un poco de agua del mar, está solo lo refresco un poco pero su sed seguía siendo fenomenal. Regresaron los tiburones puntales como todos los días, estos no atacaban la balsa pero estaban al acecho sobre cualquier amenaza que surgiera de ella.

Barco a la vista

Luis vio un barco que navegaba lento como a 30 kilómetros de él, intentó remar pero ya tenía los brazos demasiado lastimados y la brisa estaba en su contra por lo que no pudo hacer mucho y el barco se alejó sin darse cuenta de los gritos, lloros y suplicas de Luis. Ya no pensaba con claridad y decidió que era mejor quedarse en el mar porque podía llegar a una isla llena de caníbales por lo que cambió la dirección de la balsa.

Sabía que este era el punto en el que las personas no pensaban con claridad y lo ideal era amarrarse a la balsa y esperar el rescate, esto era para evitar caer al mar. Muchas aves se acercaban a la balsa, quizás era porque su cuerpo ya comenzaba a pudrirse hasta que vio varias gaviotas y sintió un alivio, sabía que la costa debía de estar cerca. Una de estas gaviotas se paró en el extremo de la balsa y este comenzó a acecharla para capturarla y comérsela.

Capítulo 7

Logró capturar a la gaviota, la asesinó estrangulándola y comenzó a despedazarla para comérsela intento comer algo y no pudo por lo que lo hecho al agua con lo que disfrutaron los tiburones. Volvió a animarse la noche del sexto día porque por primera vez vio la luna reflejada en el agua y eran similares a las emitidas por los barcos.

Se le ocurrió que podía masticar las tarjetas que tenía porque eran cartón y le iban a generar saliva y así fue, lo que alivió un poco su garganta y logró conciliar el sueño, despertó pensando que podía llegar a tierra pero las gaviotas le llamaban la atención porque siempre eran las mismas siete.

Los desesperados recursos de un hombre hambriento

Luis había escuchado que las gaviotas no se debían matar porque eran la señal de la salvación, eran mensajeras y una excelente guía pero tenía mucha hambre así que agarró a la gaviota más pequeña que se hallaba en su balsa y la asesino, le rompió el cuello y vio su sangre y sus vísceras lo que le revolvió el estómago y prefirió no comerla.

Pensó que sería una buena carnada pero no tenia con que pescar así que la arrojó al mar. Cada vez que perdía las esperanzas veía la luna y sentía que eran luces de barcos por lo que recuperaba las esperanzas y se sentía de nuevo con energías.

Yo era hombre muerto

Ya tenía allí seis días pero en este punto tenía su mente muy confundida, no sabía lo que había pasado por lo que decidió amarrarse de inmediato a la balsa para que los tiburones no se lo comieran. Además de para hidratar su garganta comenzó a comerse sus tarjetas del almacén en Mobile para mover su mandíbula porque ya le dolía de tanto tiempo sin uso.

Tambien llego a masticar parte de sus zapatos, hablaba solo, se reía, ya estaba perdiendo la razón cuando volvió a ver las gaviotas, estas seguían siendo siete y sintió que eran las mismas siete pero que estaban perdidas por lo que tuvo la idea de que estaba alejándose del puerto.

Capítulo 8

Había muchos peces nadando cerca de la balsa y el trato de pescarlos con la mano pero fue imposible, los peces mordían su mano pero aunque no sentía dolor cuando los retiraba del agua tenía sus dedos en carne viva. Logro comer de uno pero esto le trajo una disputa con un tiburón.

Mi lucha con los tiburones por un pescado

Ya había llegado el día siete y seguía a la deriva, había muchos peces lo que también atraía muchos tiburones. No podía atrapar ni un solo pez con sus manos pero esto le dejó heridas en ellas. Quizás puede ser la sangre que derramaban sus dedos o la cantidad de peces pero hubo una revuelta de tiburones alocados.

Tal fue la revuelta que un pez cayó sobre su balsa, era enorme de más de un metro de color verde, primero pensó que era un tiburón pero pronto se dio cuenta que era su alimento. Lo golpeó muchas veces con el remo hasta darle muerte y el olor de la sangre sobre la balsa algo más a los tiburones.

No sabía que pez era pero su hambre podía más que las especulaciones y le dio algunos bocados. Con solo dos mordiscos ya tenía energía pero debía lavar al pez así que cuando intento lavarlo un tiburón se lo arrebató y este en un ataque de furia golpeó al tiburón quien partió el remo en dos.

Capítulo 9

Ya se acercaba la noche del septimo dia a la deriva y su balsa estaba dando vueltas. En este momento algunos acontecimientos hicieron que volviera a tener esperanzas.

Comienza a cambiar el color del agua

Por haber perdido la batalla con el tiburón, ahora solo tenía dos remos en buen estado. El cielo pronosticaba una tormenta y se alegro porque así fuera en sus zapatos iba a recoger un poco de agua limpia para beber. Las olas también comenzaron a crecer y una lo arrojó de su balsa pero pudo recuperarla y se volvió a amarrar a ella. Luego de otra ola casi se ahoga porque por haberse amarrado cuando la balsa se volteó trago demasiada agua y no tenía fuerza en sus manos para soltar la hebilla con rapidez.

El sol de amanecer

Vio una gaviota vieja y esto lo alegró ya que por lo general estas no se alejaban mucho de tierra y sus esperanzas se renovaron. Aunque el mar estaba picado no termino nunca de llover y tuvo que tomar agua del mar la cual ya le quitaba la sed.

El mar tomó una coloración verdosa y se dijo que no podía dormir para notar cuando aparecieran las luces de la costa. Recordó a Mary Address, esta en este momento estaba en una misa por él y quizás fue esto lo que hizo que recuperara la paz.

Capítulo 10

Ya se encontraba en el octavo dia, y durmió con tranquilidad, pero cuando despertó volvió a perder las esperanzas era un día más lo que significaba un día menos y su estado cada vez estaba peor, tanto física como mental ya que no distinguía lo real de las alucinaciones.

Perdidas las esperanzas, hasta la muerte

La gaviota que le había dado esperanzas la noche anterior, se paro en la balsa pero este no sintió ganas de comerla, a pesar del hambre ya no sentía ganas de nada. Ya era el noveno dia y no terminaba de llegar a tierra. Tenía ronchas por todo su cuerpo, su cara estaba demacrada y su barba le llegaba al cuello, comenzó a darse cuenta de todo lo que le había pasado y se sintió mal.

Tomó la decisión de ponerse de espalda para que el sol quemará sus pulmones y morir, ya sentía que no podía soportar más sufrimiento, su hambre había cesado al igual que su sed y el dolor en su cuerpo.

Se estaba dejando vencer, recordando buenos momentos de su vida cuando recibió la balsa un gran golpe y al asomarse vio una tortuga inmensa, aunque no sabe si esto fue una alucinación, le dio mucho temor y volvió a luchar por sobrevivir.

La raíz misteriosa

Ya tenía nueve días en el mar y no había visto nada relacionado con hierba pero en este momento se fijó en una raíz que estaba en el agua y sintió nuevamente la esperanza de que la tierra estuviera cada vez más próxima.

No lo pensó y se comió la raíz, pero esto no le quito el hambre ni un poco. Aunque sentía que estaba cerca de tierra, también sabía que iba a morir por lo que comenzó a rezarle a la Virgen del Carmen.

Capítulo 11

La noche del noveno día fue la más larga de todas, su conciencia estaba totalmente despierta y recordaba minuto a minuto que había pasado desde su caída del destructor hasta la actualidad pero no sabía cuánto tiempo había pasado desde entonces, sentía que eran semanas.

Al decimo dia, otra alucinación: La tierra

Estaba muy mal la mañana del décimo día pero no cayó al mar a pesar de que estaba muy mareado, pero no cayó de la balsa en este momento.

Unos minutos más tarde una ola volteo la balsa donde Luis Alejandro estaba quedo un rato en el mar sin entender lo que pasaba hasta que pudo recobrar la conciencia por el dolor que sentía en la herida de la rodilla.

Vio la tierra y las palmas y se inmediato comenzó a nadar hacia ellas sin parar, no se detenía a pesar de su dolor y debilidad, mientras nadaba se le cayó su Virgen del Carmen pero pudo recuperarla sin embargo, de un momento a otro dejo de ver la tierra así que supo que había sido un espejismo pero había avanzado mucho para volver a su balsa.

Capítulo 12

Pero volvió a ver la tierra, no había sido un espejismo y sin dudarlo comenzó a nadar hacia ella hasta que pudo llegar a la orilla.

Una resurrección en tierra extraña

Quince minutos más tarde volvió a ver la tierra, si era real, pudo llegar porque era un excelente nadador pero ya llegando a la orilla sus fuerzas flaqueaban, su rodilla estaba cada vez peor y los dedos de su mano no se curaban.

Al llegar a la orilla se quedó un rato acostado en la arena hasta que pasó por allí una mujer a quien espanto ya que le solicitó ayuda en ingles. Pensó que había llegado a una tierra extraña pero estaba en Colombia. Un hombre pasó por allí y Luis le pidió ayuda pero este no le creía y le dijo que iba al pueblo y luego volvería.

Capítulo 13

Llegaron por él, lo alimentaron y lo trasladaron hasta el centro del país, donde lo esperaba su familia con muchas ganas de verlo.

600 hombres me conducen a San Juan

Tardaron 15 minutos pero el señor blanco apareció acompañado de la muchacha a quien él había espantado, le traían agua con azúcar para que se hidratara un poco ya que sabían que no podían darle alimentos hasta que lo viera un médico.

Lo llevaron a una casa donde comenzó a recuperarse y moría de ganas de contar su aventura, pero nadie quería oírlo porque no sabían del tema. Luego muchas personas vinieron a verlo y Luis se sentía un poco raro.

Capitulo 14: Mi heroísmo consistió en no dejarme morir

Luis Alejandro era un héroe, todos querían oír su historia y hacían cola para verlo, todos querían entrevistarlo, era figura de publicidad. Pero el decía que era el mismo de siempre. Incluso en una ocasión un reportero se disfrazó de médico para entrevistarlo. En fin, Luis se convirtió en una figura pública luego de esto y muchas veces las personas le decían que esto era algo inventado y el solo respondía “¿y entonces qué hice yo en estos diez días en el mar?”. A continuación le dejamos los siguientes enlaces de su interés:

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